Campaña de desprestigio contra Garifunas desaparecidos en Triunfo de la Cruz

Como era de esperar, desde las redes sociales se ha iniciado una campaña de desprestigio de los compañeros desparecidos  el pasado 19 de julio en Triunfo de la Cruz. Las fotos que vienen circulando, no son más que foto montajes, con el propósito  de empañar la imagen de los defensores del territorio y otros miembros de la comunidad, que fueron sustraídos de sus viviendas por elementos aparentemente ligados a la Dirección de Investigaciones Policiales (DPI).

Honduras: Cinco “desaparecidos” en Triunfo y la expulsión del pueblo Garifuna

Con la desaparición de cinco jóvenes de la comunidad de Triunfo de la Cruz,  quienes fueron sustraídos de sus viviendas en la madrugada del sábado 19 de julio, por supuestos agentes de la Dirección Policial de Investigación (DPI), se repite una vez más las agresiones contra líderes y miembros de las comunidades Garifunas, la que se recrudeció a partir del año 2018.

¿Cuánto vale la vida de un Garífuna en Honduras?

La aparición del cadáver de Edwin Noel Flores Sacaza, Garífuna que se desempeñaba como guardia de seguridad en la planta termoeléctrica de la Ensenada, y la ausencia de una versión oficial sobre este hecho así como el silencio al que se han llamado los medios de comunicación, ha despertado un sinfín de cuestionamiento, por parte de los habitantes de Sambo Creek, comunidad de dónde Edwin era originario.

El Grupo Laeisz – propietario de la termoeléctrica en cuestión – y las autoridades municipales se han llamado al hermetismo, confirmando de esta forma el estilo inapropiado con que han manejado sus relaciones con las comunidades Garífunas de Sambo Creek y Corozal, las que se encuentran localizadas a escasos kilómetros de la termoeléctrica, y se verán afectadas por la contaminación de la quema de combustible Búnker C (Fuel #6) el que es considerado altamente tóxico y es prohibido en varios países.

BASTA YA DE ASESINATOS CONTRA EL PUEBLO GARIFUNA

La OFRANEH ante la racha de asesinatos de Garifunas que se ha venido dando en los últimos meses, manifestamos un rechazo total a la narrativa de violencia que se ha apoderado de Honduras, la que viene siendo utilizado con tintes políticos además de ser una estrategia de despojo para fomentar el éxodo, el cual ha sido institucionalizado en Honduras.

Desde el 2009 la violencia se disparó en Honduras al mismo tiempo que el golpe de estado aniquilo el incipiente estado de derecho, dando lugar a una guerra silenciosa en áreas urbanos y ciertas regiones del país, donde el crimen organizado aliado con las municipalidades se apoderaron de vastos territorios utilizados para el trasiego de estupefacientes, al mismo tiempo que impulsaron las plantaciones de palma africana, promovidas por las ultimas administraciones gubernamentales.

Pronunciamiento Exterminio de las liderezas y miembrxs de las comunidades Garífunas

La Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH) expresamos nuestra profunda preocupación por el escalado aumento de las muertes violentas y el exterminio de los pobladores de las comunidades Garífunas principalmente de las mujeres sin que hasta ahora exista ninguna investigación por parte de las autoridades sobre estos asesinatos. En lo que va del mes de septiembre y octubre ya son seis (6) las mujeres Garífunas asesinadas violentamente en las comunidades por personas ajenas a la comunidad (ladinos/mestizos/blancos). El recrudecimiento de tensión y de los riesgos crecientes a la seguridad y derechos humanos de las lideresa en las comunidades y territorios ancestrales es producto del despojo, desplazamiento y criminalización hacia las comunidades y de los mega proyectos extractivos que impulsa el estado junto con las corporaciones nacionales e internacionales.

Honduras: la farsa de la guerra contra las drogas y la narcodemocracia

Honduras a partir del golpe de estado de 2009 fue convertida en un laboratorio político, siendo posible condensar la historia de la última década, en un narcocorrido donde las bandas del carro azul y rojo se dedicaron al narcotráfico y el saqueo del país; todo bajo la discreta mirada y complicidad de las administraciones de Obama y Trump.