Honduras: Los asesinatos de las defensoras de los ríos y La distorsión de la Consulta Previa

El asesinato el pasado 6 de julio de Lesbia Yaneth Urquía Urquía acontecido en Marcala, se dio a los cuatro meses y cuatro días del asesinato de Berta Cáceres, teniendo como denominador común la resistencia a la instalación de represas hidroleléctricas, en este caso la Aurora I, impulsada por la Sra. Gladis Aurora Lopéz, presidente del Partido Nacional de Honduras. Yaneth Urquía se integró al COPINH después del golpe de estado del año 2009 y asumió la defensa del río Chinacla, el que fue concensionado en el 2010, en una piñata realizada por le Congreso Nacional, en la cual entregó más de medio centenar de ríos a personajes ligados a la élite de poder.

Crimen de Estado: El asesinato de Berta Cáceres y la participación de militares hondureños.

Ante las protestas del COPINH por el asesinato y la reacción violenta de las fuerzas de seguridad, aplaudidas por los medios de comunicación sistémicos y los bots al servicio de Juan Hernández, encaja las observaciones del juez de la Corte IDH, Raul Zaffaroni sobre crímenes de estado: “La condenación de los condenadores. Es una técnica de neutralización bastante frecuente en los crímenes de Estado, especialmente cuando se dirigen contra pacifistas, disidentes o adversarios políticos”.

El Asesinato de Berta Cáceres, el Derecho a la Consulta, y los Bancos FMO, BCIE y FinnFund

El asesinato de la dirigente Lenca Berta Cáceres, acontecido el pasado tres de marzo en su casa de habitación en La Esperanza, Intibuca, saca a relucir los enormes peligros que corren las personas que se dedican a la defensa del medio ambiente y los pueblos indígenas en los países que vienen siendo recolonizados por el neoliberalismo. El FMO, FiinFund y BCIE persisten en financiar un proyecto salpicado por asesinatos y ausencia de consulta entre el pueblo Lenca.