Honduras: Cinco “desaparecidos” en Triunfo y la expulsión del pueblo Garifuna

Con la desaparición de cinco jóvenes de la comunidad de Triunfo de la Cruz,  quienes fueron sustraídos de sus viviendas en la madrugada del sábado 19 de julio, por supuestos agentes de la Dirección Policial de Investigación (DPI), se repite una vez más las agresiones contra líderes y miembros de las comunidades Garifunas, la que se recrudeció a partir del año 2018.

¿Una “ciudad Modelo” (ZEDE) dentro de un aparente narco estado?

El pasado 6 de mayo fue lanzado la “ciudad modelo” PROSPERA, en la isla de Roatán, dando inicio a un experimento de gobernanza, que tendrá sus propias leyes y seguridad, enmarcadas en la visión política  de los “libertarios” neorreaccionarios estadounidenses.

La Zonas Económicas Especiales (ZEDE) de las cuales existen más de 5400 en el planeta, se han convertido en la nueva estrategia de colonialismo. Siendo el caso de la ZEDE en Hondura, una variante singular, ya que se acude a la tercerización de la justicia como un aliciente para atraer inversión, situación que dará lugar a la creación de islas de bonanza en medio de un mar de miseria.

Disrrumpiendo la democracia en Honduras: libertarios neorreaccionarios y apertura de ZEDE en Roatán

Con la inauguración  el pasado 6 de mayo de la  “ciudad modelo” (ZEDE) PROSPERA en la isla de Roatán, se dio inicio a un experimento en gobernanza impulsado por Pronomos Capital, empresa perteneciente a Petyer Thiel y Patri Friedam, los que a través de Seasteades convocaron en el 2015 a una conferencia en san Francisco, California, a la que denominaron “Disrrumpiendo la democracia en Honduras”.

Como invitado especial a la conferencia de Seasteaders se encontraba Juan Orlando Hernández, el que ante los episodios de manifestaciones publicas que cundían Honduras, desistió de acudir a dicha conferencia.

Aparente grupo de narcos liquidan a Garifuna encargado de vigilancia de la comunidad de Río Tinto

Edwin Fernández de 37 años, fue asesinado frente de sus hijos, en las horas de la noche, del miércoles 20 de mayo, como represalia por no entregar la llave del portón de seguridad de la comunidad de Río Tinto, el que fue establecido como medida preventiva en medio de la pandemia de Covid-19.

Las comunidades Garífunas desde hace años han venido siendo utilizadas como punto de desembarco de estupefacientes, dando lugar a hechos de violencia como represalia de los grupos de delincuentes que han controlado la costa norte de Honduras durante décadas, con una aparente complicad de las autoridades.

¿Cuánto vale la vida de un Garífuna en Honduras?

La aparición del cadáver de Edwin Noel Flores Sacaza, Garífuna que se desempeñaba como guardia de seguridad en la planta termoeléctrica de la Ensenada, y la ausencia de una versión oficial sobre este hecho así como el silencio al que se han llamado los medios de comunicación, ha despertado un sinfín de cuestionamiento, por parte de los habitantes de Sambo Creek, comunidad de dónde Edwin era originario.

El Grupo Laeisz – propietario de la termoeléctrica en cuestión – y las autoridades municipales se han llamado al hermetismo, confirmando de esta forma el estilo inapropiado con que han manejado sus relaciones con las comunidades Garífunas de Sambo Creek y Corozal, las que se encuentran localizadas a escasos kilómetros de la termoeléctrica, y se verán afectadas por la contaminación de la quema de combustible Búnker C (Fuel #6) el que es considerado altamente tóxico y es prohibido en varios países.

Aparece “muerto” Garifuna dentro del plantel de termoeléctrica ilegal en Sambo Creek.

En horas de la tarde del primero de Mayo, fue encontrado el cadáver de Edwin Noel Sacaza Flores originario de la comunidad de Sambo Creek, dentro de un contenedor en el plantel de la Termoeléctrica La Ensenada, sin que hasta el momento exista una versión oficial de los hechos acontecidos.

La planta termoeléctrica de la Ensenada, fue de inmediato militarizada con la presencia de unos 40 elementos, al mismo tiempo que miembros de la comunidad Garifuna de Sambo Creek, se hicieron presentes frente a la misma, exigiendo justicia y cierre de dicha termoeléctrica, por el supuesto asesinato de Edwin Zacaza, el que laboraba como guardia de seguridad de la termoeléctrica